Higiene bucal, un tema que causa discusión

Nunca he querido ahondar demasiado en el tema de la higiene bucal, bajo este concepto de reducción de desechos, porque SIEMPRE es un tema que causa discusión. Mas he empezado a entender que la discusión es buena y suelen salir cosas muy positivas de ellas :), así que me decidí a contarles sobre mi rutina y los productos que utilizo.

En primer lugar aclararé que yo NO SOY PROFESIONAL DE LA SALUD. De ningún área. Por lo que si ustedes tienen preguntas técnicas o específicas sobre esto, lo mejor es realizarlas directamente con uno. Acá les dejaré el testimonio de mi experiencia como usuaria y algunas referencias en las que me he guiado en el proceso de transición a productos más naturales.

Cuando comencé esta transición a un estilo de vida que generara menos desechos, llegó el punto en que me cuestioné que hacer con el tubo de pasta de dientes y con el cepillo dental (de plástico). En ese entonces el primer esfuerzo fue saber si se reciclaban, y preguntando por aquí y por allá, llegué a la respuesta que imaginaba: No, no se reciclan. En nuestro país no se reciclan cepillos de dentes, ni siquiera monomaterial (es decir, fabricados de un solo material), principalmente por temas de higiene para quienes manipulan los desechos en los centros de acopio y porque aún si pusieran que se reciben exclusivamente los de monomaterial (que si podrían reciclarse), llegarían miles de unidades de los otros, los que están fabricados con muchas partes diferentes (como mangos o aplicaciones de goma), lo cual obligaría a la manipulación de los mismos para separarlos del resto y otra vez, las personas que trabajan en los centro de acopio quedarían expuestas a temas sanitarios.

Por otro lado, los tubos de pasta dental son multicapa (es decir, fabricados de capas de diferentes materiales), correspondiente a “otros plásticos” o “N7” y bueno, ya sabemos que actualmente este grupo dejó de recibirse en los centros de gestión de residuos, principalmente porque a la fecha solo se almacenaba, no se reciclaba efectivamente.

Entonces, teniendo esto en consideración y calculando la cantidad de desechos que significa que una sola persona botara a la basura, en promedio, 4 cepillos dentales anuales y 4 tubos de pasta de dientes (si cada uno usara uno que dura aprox 3 meses), por un promedio de vida de 80 años (que nos entrega la cifra de 320 cepillos y 320 tubos),  lo cual empeora si lo multiplicamos por la cantidad de personas en el mundo, me fue urgente buscar una alternativa.

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Lo primero que reemplacé fue la pasta dental. Buscando, encontré desde marcas reconocidas que la ofrecen en pastillas (con la opción de reutilizar envases), hasta pequeñxs productores que la fabrican de manera artesanal (lo cuál probablemente también me habría dado la opción de reutilizar envases). Sin embargo, en ese momento yo estaba con el tema de la auto gestión en llamas y si alguien más podía fabricarla de forma artesanal, yo también podía hacerlo. Además no solo era el tema de los residuos asociados los que por ese entonces me preocupaban (y me siguen preocupando), sino también la basura inherente a los productos, que nos metemos al cuerpo, especialmente todos aquellos ingredientes impronunciables que incluyen las etiquetas, sobre todo en productos de cuidado personal.  Así que me lance en la búsqueda  hasta dar con una receta natural que me acomodara. La verdad no fue nada difícil, en Internet está lleno de alternativas. Yo me quedé con una que era fácil de preparar, con ingredientes fáciles de conseguir y bueno, es la que he estado usando por casi dos años. Les dejo la receta al final de esta entrada.

Sin embargo, me he encontrado con muchos detractores de este producto, que argumentan su rechazo principalmente en la utilización de bicarbonato de sodio y a la falta de Fluor. Lógico que en un primer momento me preocupé, porque no es mi objetivo poner en riesgo mi salud dental buscando generar menos basura, pero buscando y preguntando me encontré con varias opiniones.

En relación al uso de bicarbonato, el principal argumento es que daña el esmalte, por ser abrasivo, pero muchas de las personas que utilizaban pastas de dientes a base de bicarbonato (o incluso solo bicarbonato), comentaban que su esmalte estaba bien, entonces no me hacía demasiado sentido este argumento y en algún momento llegué a este artículo en inglés (alguien me lo mandó), que afirmaba algo que había leído en otros lados, pero esta fuente me dio bastante confianza: El uso de bicarbonato no es un problema si sabemos cepillarnos los dientes y no lo hacemos como si estuviéramos virutillando el piso. El desgaste del esmalte o la retracción de las encías se produce principalmente por que nos cepillamos los dientes sin ningún cuidado, sin considerar que nuestros dientes son parte viva de nuestro cuerpo también. El bicarbonato si bien si tiene un grado de abrasividad, esta dentro de las escalas aceptables para nuestros dientes y no es mayor que una pasta de dientes comercial, considerando especialmente aquellas que ofrecen blanquear nuestros dientes como arte de magia.

Y en relación al Fluor, que en realidad es Fluoruro sóduco (NaF), es un compuesto químico que se utiliza, asociado al cuidado dental, en la prevención de caries. Personalmente he leído tantas cosas sobre él, que honestamente no tengo certeza de si quiero o no que entre en mi cuerpo. Sin embargo, toda el agua de consumo en nuestro país, por ley, contiene NaF :/,  por lo qué, aun si quisiera escapar de él dejando de utilizar pasta de dientes, lo estaría consumiendo en el agua.  Mas los expertos aseguran que la concentración de NaF en el agua no es suficiente para la prevención, por lo que es sumamente importante utilizarlo en la pasta dental. Pero son ellxs mismxs lxs que también aseguran que la principal causa de las caries es una mala higiene bucal y el consumo de ciertos alimentos y bebidas, principalmente altos en azúcar. Entonces mi criterio dice, que si mantengo una buena y dedicada higiene bucal y una dieta reducida en azúcar, los riesgos disminuyen.

Desde ese punto de vista, si dentro de mis preocupaciones iniciales para cambiarme de pasta de dientes, estaban los desechos asociados y los ingredientes impronunciables, es lógico que mi dieta también cambiara a una más natural y por ende menos dañina, lo cual, desde un punto de vista muy personal, deja un poco invalido el cuestionamiento del uso de Fluor (sin ánimo de desmerecer a ni un profesional). Sin embargo soy consciente de que no todas las personas que apunten al cambio por motivaciones “basura cero” pensarán igual y que siempre existirá la que utilice la pasta de dientes casera y luego se tome la coca cola Zero en botella retornable junto a las donas glaseadas compradas a granel y luego no entienda por qué tiene caries (ajajaja).

*

El siguiente paso fue el cepillo dental. Ya por ese entonces seguía varias cuentas ligadas al zerowaste en el mundo y había visto muchísimas publicaciones sobre los cepillos de bamboo, sin embargo la tarea de encontrarlos en Chile no estaba fácil. Pasé mucho tiempo pensando si valdría la pena traerlos desde afuera y nunca terminé por convencerme. Coincidió mi espera con que varias personas empezaron a traer y a revender los típicos “sin marca” encontrados en los mayoristas chinos on-line, y conseguí mi primer cepillo de dientes no plástico. Acostumbrada a los cepillos regulares, de precio estándar, sin mucha tecnología asociada, no me pareció demasiado extraño el cambio, pero si hubo cosas que me hicieron muchísimo ruido en ese primer intento.

En primer lugar, la caja no traía NADA de información. Ni de lugar de fabricación, ni de materiales, ni nada. Solo tenía un gran 100% BIODEGRADABLE en su caja, cosa que a primera vista no parecía, ya que el cepillo era de cerdas evidentemente plásticas. Me puse a investigar mucho sobre esto y llegué este articulo (también en inglés) que hablaba justamente sobre este tema. Resulta que los únicos cepillos dentales que podrían ser completamente compostables, son aquellos de cerdas de pelo de cerdo y por varias razones esta no es una alternativa para mi. Actualmente las cerdas que se utilizan son de Nylon, en algunos casos mezclado en algún porcentaje con polímeros naturales (como el hecho a base de aceite de ricino), que no las hace reciclables ni compostables pero si son de origen mas natural; y en otros con un tratamiento químico que permite que el nylon se degrade, es decir, desaparezca ante nuestros ojos, en un plazo determinado, lo que en ningún caso significa que se transforme en tierra y sirva de abono para nuestras plantas!! Lo que realmente sucede es que se transforma en MICROPLÁSTICOS que nuestros ojos no son capaces de ver y que se integran a la tierra, o a las plantas o a los estómagos de los animales como pequeñas partículas de plástico eterno que lo contaminan todo. Y la controversia respecto a esto es que los productores no mienten exactamente, sino que nosotrxs, lxs consumidorxs, no conocemos bien estos términos y el mercado lo sabe.

Otra de las cosas que no quedan completamente claras respecto a estos cepillos, es su real impacto a nivel de ecosistema, por términos de extracción de materia prima (bamboo), ya que a la fecha, todos los estudios respecto a esto que están disponibles, son financiados por las mismas marcas que los producen y bueno, eso nunca puede ser demasiado confiable :/

Mas, con toda esta información, me seguían (y me siguen) pareciendo una buena alternativa. Por qué? Porque en mi país (Chile), no tengo alternativas para descartar apropiadamente uno de plástico, por lo que si o sí terminarán en la basura. Pero, para utilizar uno de bamboo de manera responsable y al menos hacer valer el impacto que ellos puedan generar, hay que tener algunas consideraciones:

  • Mi experiencia me enseñó que las alternativas chinas sin marca ni información, son malísimas. Al poco tiempo de uso comenzaron a desprenderse las cerdas, cayendo muchas veces por el desagüe (osea directo al agua) y provocando que el cepillo tuviera una vida útil muy corta, lo cuál no justifica en nada todo el impacto que significó llegar hasta mis manos, además, el no entregar ni un tipo de información sobre su fabricante o su origen desprende muchas dudas sobre su responsabilidad en los procesos, en general.
  • Existen varias marcas que actualmente los están produciendo (todas con producción de bamboo en china) y entregan de forma transparente la información a los usuarios. Mi recomendación es elegir una de esas, ojalá la que sea lo más local posible, ya que al menos nos aseguramos de que los cepillos viajaron menos.
  • Cuando ya no te sirvan más como cepillo de dientes, búscale otro uso y así extiendes su vida útil. A mi me gusta usarlos para lavar la loza, son ideales para limpiar partes difíciles sobre todo de electrodomésticos
  • Otro uso que me encanta es usarlo para ponerle nombre a los maceteros con plantas comestibles :P.planta
  • Para esta última opción o para cuando ya lo quieras descartar, es muy importante quitarle las cerdas, aunque diga que es 100% biodegradable. Ya te expliqué por qué. Esto puedes hacerlo con un alicate y es muy fácil! Las cerdas deberán irse lamentablemente a la basura, a menos que la guardes, como yo ¬¬ (esto lo hago en botellas o frascos, y van quedando a modo de “decoración” arriba de mi mueble de cocina). Y el mango a la compostera u otro sistema de gestión de orgánicos que utilices2
  • Y por último, si lo mandas a la basura, por muy de madera que sea, nos sirve de nada el cambio. En los vertederos o rellenos sanitarios la basura organiza produce metano, uno de los gases del efecto invernadero. No, no se hace compost ahí, lo siento…

En este artículo no hablo ni del hilo dental ni enjuagues bucales, por que no soy usuaria de ellos y no sé mucho al respecto. Si tienes algún consejo o dato feliz de conocerlo 🙂

PASTA DENTAL CASERA

INGREDIENTES

  • Aceite de coco
  • Bicarbonato de sodio
  • Esencia de menta o aceite esencial de menta (opcional)

PREPARACIÓN

En un recipiente limpio, ojala de cerámica o vidrio, mezclar en partes iguales el aceite de coco y el bicarbonato. Se recomienda poner el aceite de coco previamente ablandado (se puede ablandar a baño maría) para un mejor manejo. Cuando ambos ingredientes estén bien integrados en una pasta homogénea, agregar la esencia de menta a gusto. Guardar en un frasco de vidrio limpio.

*

Espero que les sirva y que les haya gustado. Si tienen comentarios, opiniones, recomendaciones, sugerencias o lo que sea, feliz de leerlas acá abajo 🙂

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6 respuestas a “Higiene bucal, un tema que causa discusión

  1. Hola!! Muchas gracias por el post, es muy útil. Yo al menos conozco qué hay enjuaje bucal en pastillas de lush (pero no sé si se siguen entregando los envases transparentes) y existe hilo dental de rioverde eco, donde es un envase de vidrio y se compra solo el repuesto, creo que es con cera de comida de candelia. Un abrazo y saludos!

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  2. Muy interesante tu post, y gran idea de reutilización del mango para los maceteros! sobre el cepillo, has oido hablar del miswak? creo que te gustará este enlace: https://biovegetalis.es/higiene-bucodental/165-cepillo-swak.html. Lo bueno es que es totalmente natural, y en la misma página se pueden encontrar recambios. El mango es biodegradable y reutilizable! uso el miswak como cepillo desde hace mucho, pero sólo el palo, la raíz. He de probar esto porque me parece super práctico.
    En cuanto a la pasta, estoy de acuerdo en casi todas tus consideraciones, pero a esa receta clásica, le veo dos pegas: el aceite de coco endurece con el frío y es completamente líquido con calor, por lo que no es práctico, y en vez del bicarbonato, que puede, aparte de ser demasiado abrasivo, restringir las bacterias buenas al ser alcalino, yo le pondría carbonato cálcico. Tal vez te interese visitar este post: http://naturalmolamas.blogspot.com/2016/04/xylitol-sonrisas-para-todos.html. El mío lo hago parecido, sólo que en vez de xylitol uso tintura de estavia y miswak. La verdad es que nunca he tenido dientes y encías más sanos :).

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    1. Hola!! Wow muchas gracias por tus recomendaciones, las revisare todas!…en cuanto al aceite de coco, es verdad que su consistencia cambia segun la temperatura, pero al menos en mi casa en el baño siempre hay una temperatura similar y la pasta no varía demasiado, pero claro, eso dependerá caso a caso
      Muchas gracias por tus comentarios!!

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  3. Hola!!!justamente estaba con la misma problemática,sobre si era o no tan eco amigable el hecho de utilizar este tipo de cepillos por el hecho de que ,los recursos como el bambú ,sean sobre explotados,obviamente lo prefiero ante el plástico,pero me hace ruido eso de la sobre explotación…

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    1. Si, aún es un tema que no está del todo claro, pero mientras acá (en Chile) al menos, no tengamos una alternativa para el correcto descarte, me parece una buena solución…de toda maneras siempre estoy buscando otras, si algún dia la encuentro de seguro se las comparto

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