Navidad, dulce navidad (?)

Sí, soy algo muy cercano al Grinch…No tengo muy claro en que momento de la vida dejó de gustarme esta festividad. De seguro fue cuando el “viejo pascuero” dejó de pasar y me encontré con la realidad. Esa que llega como una gran ola de consumismo frenético, estrés pre-festiva e imposiciones sociales absurdas.

Ha sido complejo llevarle la contra al espíritu navideño si. Es inexplicablemente difícil hacer entender a las personas que no regalar algo, por compromiso, no significa que no te importan o no los quieras. Es aún más difícil convencerlos de que tampoco estás esperando nada de vuelta. Y en mi caso, además, ha sido muy complejo lidiar con la decoración navideña 😐 (pero eso da para una entrada completa jajaja)

Sé que ya estoy casi sobre el límite temporal para venir a hablar de esto, pero la cosa es que, al igual que a muchos, el año se me vino encima por ahí por Julio, principalmente porque soy humana y a veces no logro ordenar mis ideas, mis proyectos y mis acciones 😛

*

Resulta que, sin darme cuenta, un día deje de ser una niña más en la casa y por ende pasé a ser una niña menos en la lista de regalos de Navidad, lo cuál me convirtió involuntariamente en un adulto más de la celebración y se comenzó a esperar de mí (o tal vez no y todo lo imaginé) que me comportara como tal. Entonces pasé a ser uno más de los adultos que debía hacerse cargo de los regalos para los niños, de decorar la casa, de pensar en la cena y de pensar en los regalos para todo el resto de los adultos, porque era algo así como un deber social :|…Sí, definitivamente fue ese el momento en el que me convertí en un Grinch.

Puede ser que haya alcanzado a vivir un par de Navidades sumida en ese concepto sin argumentos. Pero no me demoré mucho en abrir los ojos y entender que yo aun era estudiante (tantos años atrás) y que NO tenía poder adquisitivo, ni tiempo, ni ganas de pasar horas bajo la luz artificial de un centro comercial,  para hacerme parte de esa secuencia estereotipada y que por lo demás no me hacia ni un sentido…Fue por esa época que decidí imponer mis propias tradiciones y comenzar a regalar cosas hechas por mí. Recuerdo un par de Navidades en las que pasé HORAS horneando galletas o haciendo mermeladas, armando cajas individuales y poniendo cintas en las tapas, para TODA LA FAMILIA (!!!). Y entonces un día lo entendí. Seguía inmersa en el mismo patrón de comportamiento. Estaba haciendo regalos por compromiso… Y pasé a ser ese miembro de la familia que no regala nada, siendo “disculpada” por los demás miembros del clan porque te asumen pobre jajaja.

Pero este es mi argumento: No me hace sentido cuantificar el amor en objetos materiales o en dinero. El amor es algo mágico y muy místico que tan solo se siente y se puede expresar energéticamente.  Si yo quiero expresar mi cariño hacia los miembros de mi familia o a mis amigos, lo hago en cualquier momento y de muchas maneras diferentes y no necesito esperar a una fecha determinada para demostrarlo. Por otra parte, la Navidad como festividad, es una costumbre adopatada y que adoptamos mal, porque ni siquiera fuimos capaces de adaptarla a nuestra realidad climática, y seguimos poniéndole nieve falsa a los árboles de navidad y vistiendo a los “ayudantes promocionales de santa”, como si los 30°C que se sienten a la sombra fueran tan solo imaginarios. Sin embargo es una buena excusa para reunir a la familia y disfrutar de un buen momento juntos en torno a una rica cena hecha con amor. Y debería ser en lo que enfocáramos todas nuestras fuerzas.

Más, como sé que no es un pensamiento muy popular, hoy quisiera dejarles algunos consejos para pasar esta Navidad lo más felices y menos estresados posible 🙂

  • No regales por compromiso. No te sientas obligada/o a regalarle a cada miembro de tu equipo de trabajo o a todos los integrantes de tu familia, incluidos aquellos que ni siquiera pasarán las fiestas contigo. Esto usualmente termina en que compramos miles de chucherias (casi al por mayor) para entregar de las maneras mas impersonales imaginadas a todos y así cumplir con esa absurda imposición social.
  • Si vas a hacer regalos, que sean de corazón. Procura pensar en esas personas y buscar aquello con lo que realmente le sacarás una sonrisa. El precio no es lo importante, sino la intención con la que regalas ❤
  • Prefiere regalar experiencias antes que cosas, esas que no quedarán olvidadas en algún cajón.
  • Prefiere al pequeño mercado local. De esa manera no solo estarás adquiriendo un producto, si no que además estarás apoyando a un/a emprendedor/a. y tanto mejor si son productos hechos a mano y de manera responsable con el medio ambiente ❤
  • No te desgastes pensando en que vas a usar o que van a comer. No se necesitan tantas formalidades para disfrutar de la familia :). Simplifícate y disfruta!
  • Evita TANTO COMO PUEDAS los envoltorios desechables, hay mil formas de poder entregar un regalo sin la necesidad de utilizar un papel que se irá a la basura y una cinta que quedará toda arrugada y que también terminará por desecharse. Aprovecha la oportunidad de echar a volar tu imaginación 😀

Y bueno, para quienes sigan necesitando buscar esos regalos indicados, a continuación dejaré un listado de ideas con sentido, espero te sirvan!

  • Libros: Los libros siempre son portales a mundos maravillosos, desde las historias de fantasías hasta los libros de cocina, todos nos invitan a vivir aventuras increíbles. Mis favoritos son:
    • Alicia en el País de las maravillas
    • Las crónicas de Narnia
    • El Mago de Oz
    • El Principito
    • Autor: Mario Puzo y todas sus novelas de mafia
    • Sherlock Holmes
    • Recomiendo
      • “Snacks, ricos, fáciles y secretamente salusables” de Augusta Quiñones de “The simple life”
      • E-books sobre cambio de hábitos, alimentación natural o cosmética autogestionada son algunos de las propuestas que nos ofrecen las amigas de “Andes Guardianes”
  • Actividades Culturales: Teatro, ópera, Ballet, conciertos, festivales musicales o al cine. Regala la experiencia de disfrutar juntos una de estas actividades y salgamos de los convencionalismos.
  • Talleres: Un regalo hermoso para aquellos que quieren aprender cosas nuevas o para partir con propósito el 2018. Existen presenciales y on-line, todo dependerá del ritmo de vida que lleve tu regalado. Les recomiendo:
  • Regala DIY: hecho a mano, pero por las tuyas! Puedes hacer jabones, galletas o hermosos adornos en macramé. Solo necesitas las ganas y un buen tutorial 😛
  • Haz una canasta con frutas y verduras de temporada! Tan solo te tomará unos cuantos minutos en la feria… Quien no estaría feliz de recibir eso!!??
  • Plantitas: Regalar una planta, es regalar vida, suena y se ve hermoso <3. Desde una plantita medicinal hasta un árbol de frutas, pasando por las mas decorativas como suculentas o plantas de interior. Recomiendo ver estas suculentas hermosas de Sucularia
  • Detalles hechos con amor: Un prendedor bordado o una figurita de cerámica, recomiendo dos proyectos de puro talento Massi Naranjo y Javiera Quimera

Como ves, sobrellevar esta festividad sin entrar a perder la vida a un mall es más fácil de lo que parece :). Espero que estas ideas te ayuden y que podamos darle (o recuperar) el real sentido a la Navidad ❤

 

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2 respuestas a “Navidad, dulce navidad (?)

  1. Me sentí tan identificada con eso de Grinch y de ser “disculpada” por ser estudiante pobre jajaja
    Mi mamá es el ejemplo típico de esa persona que se cree viejo pasajero (de hecho, le encanta disfrazarse) y le regala chucherías a TODO EL MUNDO. Hasta a esos primos que no vemos hace años, vecinos con los que nunca habla y gente random porque su frase es “¿Cómo no le voy a regalar algo?”. A mí hace años me hizo ruido esa actitud y me empecé a sentir incómoda siendo su ayudante (tenía que hacer las listas, acompañarla horas a mil lugares, envolver y pegar etiquetas, etc.).
    También es la que dice ¿Pero cómo vas a regalar eso? (Cuando es algo hecho a mano o muy pequeño) O esa costumbre de sacar los precios, de verdad me parece todo tan ridículo! Para qué decir el tema de la decoración, si pudiera estoy segura que compraría papel higiénico navideño. Lo mismo con la cena (carne con papas duquesas y yo me quedaba a pura ensalada).
    Venimos de una familia de muy escasos recursos y mi mamá siempre cuenta que todas las navidades lloraba abrazada con sus hermanos porque en su casa llegaba un solo regalo y era para la hija más chica. Los grandes no recibían nada especial y tenían que acostarse temprano. Está traumada con eso a sus 50 años y no quiere que nadie sufra por no tener regalos. El problema es que no entiende que el amor y el cariño pueden entregarse de otras formas.

    Hace varios años atrás decidí regalar con sentido a mis más cercanos. Un libro de puzzles para mi mamá, una crema para mi papá y galletas hechas por mí para mi pololo. Aún así, reconozco que siento esa presión incómoda en el momento cuando todos se entregan regalos y hay mil papeles y plástico, uff. Al menos con mi pololo siempre nos regalamos experiencias o yo hago algo con mis manos y no tenemos esa presión, Por ejemplo, este año me regaló una bicicleta single speed y me dijo que eso representaba todos los regalos del año jajaja

    Me extendí un poco, pero es un tema que me ha hecho incluso replantearme si viajar o no a mi casa. Pero como dices, es un buen momento para reunirse cómo familia y pasarlo bien a pesar de las diferencias.

    Saludos

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